NUESTRO HOMBRE EN LIMA

Columna publicada en Radio Universidad de Chile, e 18 de Noviembre de 2009. No todo lo que espia, brilla. Aunque el último capítulo del impasse prolongado entre Peru y Chile está como calcado de “Nuestro hombre en La Habana” de Graham Greene, los hiperaptos Ministros de Relaciones Exteriores Fernandez y de Defensa Vidal (los pesos pesados del gobierno de la presidenta Bachelet) se esmeran por embarrar el trama y desenlace. Y aunque nadie lo diga, el nuevo escándalo no es más que voladores misílicos con luces mediáticas.

Según los sensibles en Lima, espiar por Chile sería todo un buen negocio. Apuestan a que se desembolsó un sueldo de gerente de un supermercado al malogrado subteniente peruano, ahora, convertido en todo un James Bond andino. Sin contrato o imposiciones de salud, ni hablar de impuestos, se deja entrever que por años Jaime Bond recibió miles de dólares mensuales aunque, claro está, aún se ignora la importancia de la mercadería misma.

Sea como fuere, no se puede esperar menos del gobierno de Alan Garcia que le gusta figurar más que gobernar bajo valores y principios que aseguran el buen vivir de los peruanos.

No obstante, existe un peligro latente en el mal manejo chileno. Somos rabiosamente chauvinistas y estamos en la última etapa de una proceso electoral que se disputará voto a voto.

En vez de denunciar que las declaraciones del presidente Garcia corresponde a un reposicionamiento del mercado de armamentos en Latinoamérica, el gobierno de Chile optó por jugar a la defensiva.

Y el resultado está a la vista. Cientos de miles de peruanos ya viven en Chile y veremos como aumentará la discriminación social.

Por otro lado, ya se ha ventilado en prensa y blogs peruanos que el impasse se está utilizando como una herramienta electoral en Chile. El aspecto comercial y financiero de las relaciones entre Chile y Peru tiene un peso que no se puede obviar y menos si estos intereses no apoyan a un candidato específico.

O sea, no es a quién apoyan los sospechosos de siempre, sino quién NO apoyan.

A esto debemos agregar el tema del mercado de armamentos. Chile gasta tres veces más que Peru siendo que Peru tiene el doble de habitantes.

Las grandes potencias, en esto de producir armamento (EEUU, Rusia, Inglaterra, Francia y China), han visto como deben incrementar las ventas al mundo subdesarrollado -dentro el cual se encuentra a Chile y Peru- ya que los presupuestos nacionales se reducen cada vez más. En el caso de China, desde luego que quiere disputar el lugar de super potencia a EEUU.

Por eso mismo, el pedido de compra de Chile a EEUU, de un largo listado de misiles y radares hiper sofisticados que debía ser aprobado por el Péntagon y el Congreso de EEUU, viene a ilustrar que tan fuerte opera el lobby de armamentos en nuestros países.

Según entendidos en el tema, el mercado mundial de armamentos llegó a un punto bajo en 1998. Gracias al impulso que dió el gobierno de George Bush (2000-2008) mediante las guerras en Irak y Afghanistán y un decidido esfuerzo de diversificar la demanda en el exterior, Lockheed Martin Corp , Boeing Co, Northrop Grumman Corp , General Dynamics Corp y Raytheon Co, las empresas de armamentos más poderosas del mundo, elevaron sus ganancias.

Sin embargo, con el gobierno de Barack Obama se amenaza que se reducirá el presupuesto en EEUU de compras y contratos de armamentos lo cual significa, que hay que buscar nuevos compradores y crear demanda en el exterior. Y no hay mejor forma de hacerlo que crear tensión entre países…

Hasta ahora, Chile se ha portado bien bajo la eterna mantra de “modernizar el stock de armamentos y la necesidad de neutralizar amenazas de fuerzas externas” aunque se intuye que podrá alterarse con el cambio a la Ley del Cobre y sus 10% a las FFAA.

Peru, en cambio, tiene décadas de corrupción en cuanto a sus gastos en defensa y se ha adoptado una postura que se supone es pacifista. Recientemente, Peru ha señalado que busca un pacto regional que apunta a reducir la compra de armas de los miembros de UNASUR (3% en los próximo 5 años), crear más fondos para programas sociales e implementar un mecanismo de resolución de conflicto entre países.

Todo temas loables pero que distan de exponer la intención verdadera.

Si simultaneamente se aboga por reducir los gastos en armamentos mientras se aumenta la tensión con un país vecino, se manda un mensaje claro a los lobbistas de las armas. Es decir, Peru estaría disponible para que le hagan un oferta oportuna sin tanta transparencia.

Se estima que los gastos en armamentos en nuestra región superó 34 000 millones de dólares en 2008. Con esta última solicitud de compra de armamentos a EEUU por 665 millones de dólares, Chile se ubicaría en el plazo número 12 de los países que más le han comprado a EEUU. Un espia más o menos, no cambiará eso ni tampoco el resultado de las elecciones.

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Posted on January 21, 2010, in Artículos and tagged , . Bookmark the permalink. Leave a Comment.

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